QUIENES SOMOS

EL COMICS CHILENO CONTADO POR UN PROTAGONISTA

Hablar de cómics me trae muchos recuerdos que para contarlos los invito a meternos en una máquina del tiempo y viajar conmigo al pasado.

Nací en 1937 en Temuco, sur de Chile, mi papá era Periodista y pintor y mi mamá dueña de casa, a los tres años descubro lo que sería mi profesión para toda la vida, un domingo veo que mi abuelo separa del periódico un suplemento de cómics y lo bota al papelero, yo lo recojo y lo boto en el suelo para mirar los dibujos.

Fue como viajar a otro mundo, miraba los dibujos de Disney, el Pato Donald, Mickey Mouse, El Príncipe Valiente de Harold Foster, Flash Gordon de Alex Raymond, dibujos de Stan Drake, Sy Barry, etc.

Exhausto siempre, a la hora de almuerzo llegaba mi papá muy apurado, así se me ocurrió pedirle que me lea las historietas, mi papá acepto con una condición, me leería una página diaria porque no disponía de más tiempo.

Ya llevábamos varios meses cuando note que se estaba cansando de la rutina, me dijo: "¿Qué te parece si te leo solamente cuando pueda tus historias?", mi respuesta fue: "¡Enséñeme a leer ahora! Ante mi prepotencia, mi papá me hizo un alfabeto en un pliego de cartulina y dibujó las vocales separadas, me leyó varias veces el alfabeto y las vocales, me dijo: "Una vez que te aprendas la primera lección conversamos", el tema es que aprendí rápido, me enseño a formar palabras y frases hasta que sin darme cuenta estaba leyendo mis suplementos, al poco tiempo me uní a mi abuelo que tenía una gran biblioteca, mis autores favoritos eran Jack London, Hemingway, Alejandro Dumas, Julio Verne, etc (no abandoné mis suplementos, lo que pasa es que los leía muy rápido más me demoraba en mirar una y otra vez los dibujos).

De Colegial

El haber aprendido a leer me abrió un mundo tan amplio que en poco tiempo quería saberlo todo.

Mi abuelo era dueño del fundo Llaima con volcán incluido, se dedicaba a la explotación de la madera, tenía un contrato con ferrocarriles del Estado para venderle los durmientes, yo lo veía todos los días en su oficina sacando cuentas y pagando a sus proveedores.

Un día le pedí que me enseñara a a "sacar cuentas", fue así como aprendí a muy temprana edad todas las operaciones matemáticas y las tablas de multiplicar lo que me motivo a pedirle a mi mamá que me matriculara en el colegio.

En un colegio católico me aceptaron como oyente, la señorita me tomó exámen y descubrió que yo sabía las cinco operaciones de matemática, leer y escribir, me llevó al Director, el cual decidido pasarme de kinder a tercera preparatoria, en la casa le comentaba a mi abuelo que los niños sabían menos que yo, el no me decía nada solo sonreía.

Primera Expulsión

Un día en la clase de religión, el sacerdote nos dijo: "Queridos alumnos "Dios creó al hombre", a mi se me ocurrió decirle que estaba equivocado, el padre un poco asombrado me pregunta: "¿Quién crees tu que creó al hombre?", yo le contesté según la teoría de Darwin el hombre desciende del mono, el padre se persina y me lleva donde el Director del colegio, él le pidió a mi mamá que no me mandara mas al colegio, mi abuelo decidido a tomar cartas en el asunto y fue a mi colegio (Mi abuelo había colgado la sotana, fue cura jesuita).

Cuando regresó al colegio me llevo a su biblioteca y me dijo: "¡Te aceptaron! Pero cuando leas algún libro y diga "teoría" lee el diccionario o me preguntas a mi yo te diré el significado, pero quiero que leas los libros de aventura que son mas entretenidos".

Amarga Decepción

Ya más grande empecé a investigar si los dibujantes que yo admiraba eran chilenos, mi papá se encargo de darme el balde de agua fria, me dijo: "¡Hijo! Siento decirte que los dibujantes que tú admiras, no son chilenos, son norteamericanos", quedé mudo ¿Cómo yo podría conocer a estas personas?, para un niño de cuatro años fue un golpe muy duro, pero con la voz entrecortada le pregunte: ¿Papá hay en Chile personas que dibujen tan lindo?, él al ver mi preocupación me dijo: "Si los hay trataré de traerte una revista". Al día siguiente me entregó la revista El Cabrito y El Peneca, me costo verlas como los suplementos, pronto me di cuenta que nosotros también teníamos dibujantes notables, Adduard, me llamo de inmediato la atención por sus portadas en El Cabrito, y Coré, por las portadas de El Peneca y las ilustraciones de los cuentos, más tarde descubría a Coke, Pepo, Lugoze, Themo Lobos y Nato.

Marchando con Frei

En Temuco, en el invierno, oscurecía tipo cinco y media de la tarde, mi mamá nos mandaba a la cama a las siete de la tarde, yo me resistía, pero un día como a las ocho de la noche escucho en mi radio del velador un programa dedicado a la juventud, el personaje que hablaba era Eduardo Frei Montalba, quedé impresionado, se expresaba tan bien y tenía un proyecto muy interesante así que decidí comentárselo a mis compañeros de curso, para sorpresa mía a ellos les sucedía lo mismo, a los pocos días anuncian en el periódico que llegaba Frei a Temuco, con mis compañeros decidimos escaparnos esa mañana y acudir a la estación de ferrocarriles, para sorpresa nuestra, habían muy pocos adultos, una cantidad impresionante de colegialas, mapuchas y mapuches lo esperaban.

Frei tomo a dos mapuchas del brazo y encabezó el desfile, nosotros nos pusimos en la marcha, nos sentimos orgullosos de participar en el desfile cuando Frei perdió en esa oportunidad lloré.

Contrabando de Cómics

Mi papá odiaba los cómics, cuando llegaba de la oficina revisaba mi mochila, sacaba los cómics que yo compraba con la mesada que el me daba y los quemaba en la cocina a leña que teníamos en Temuco, cuando él se iba a trabajar yo lloraba desconsoladamente, mi mamá se compadecía de mi y me daba dinero para reponerlos.

Para que no me sucediera más eso invente la siguiente estratagema: Le pedí a la nana de una vecina que pasara los cómics de contrabando a mi casa pasándoselos a la nana nuestra, la idea funciono muy bien, hasta que mi papá pensó que yo me había olvidado de los cómics.

Buscando Trabajo

Pasa el tiempo, yo tengo trece años, recuerdo que a un compañero de curso le comento que me gustaría ver un dibujo mío publicado en el Diario Austral de Temuco, David me animo a ir al periódico, recuerdo que fue un día viernes después de clases. Me presenté en la recepción con mi carpeta con dibujos, pregunté por el Director, me indicaron la oficina, yo caminaba temeroso, me imaginaba encontrarme con un hombre mala persona, cuando una voz de mujer me despierta de mi sueño muy amablemente, me tranquilizó y me animó a explicarle el motivo de mi interés de hablar con el Director.

Ella con mucha amabilidad me dijo que el Director tenía una agenda muy apretada así que era muy difícil que me atendiera, en eso abre la puerta de la oficina el Director y me pregunta: ¿Para qué lo necesito?", le expliqué, me hizo pasar, me ofreció asiento, me pidió la carpeta, miró cuidadosamente los dibujos y luego exclamó: "¡No están malos tus monos! ¿Cuál es tu idea?", le dije que me gustaría mucho trabajar en su diario, él me dijo: "Estimado amigo puedes empezar hoy mismo si tu quieres, tienes que traer una carta de tu mamá, tú tarea consiste en lo siguiente al salir de las clases, llegas al periódico, tomas once, haces tus tareas y luego empiezas a trabajar, tu sueldo será de 5 pesos mensuales, ¿Aceptas?", le dije que estaba de acuerdo, "empezaré mañana le contesté", llamo a su Secretaria y le dijo: "Lleve a don Miguel al Departamento de Arte y se lo presenta al jefe", nos despedimos y en el trayecto la Secretaria me dió explicaciones y todo quedó bien.

Mi Primer Dibujo Publicado

Yo quize que nadie se enterara de mi decisión de trabajar medio día en el diario, además en lo que a mí me gustaba.

En el trayecto al periódico, soñaba que mi primer dibujo publicado sería de página, algo espectacular. Me presente al director de arte, tomé once, hice mis tareas y luego se me acercó un dibujante para que cuidadosamente le pintara unos fondos con tinta china a un anuncio comercial, quize reclamar pero no pude, el jefe me entrego algo similar, en ese minuto destruyeron mi sueño, llevaba tres meses con el mismo tema, cada día veía que se me alejaba la oportunidad de hacer alguna ilustración, un día me llamo el jefe y me dijo: " Quiero que me hagas muchas viñetas en el estilo de tus muestras, se acerca navidad por lo tanto quiero muchos motivos navideños".

Uno de los motivos era un viejo pascuero muy gordo con mi firma del tamaño de una de las botas, motivo por el que fue seleccionado por el Gerente de Publicidad.

Un día llego un poquito tarde al colegio, cuando entro en la sala me reciben con un aplauso mis compañeros y me muestran el diario, cuando lo veo me encuentro con que ampliaron la viñeta y la firma se veía descomunal, los compañeros de curso me felicitaban y el profesor se deshizo en elogios, cuando llegué a la casa mi mamá estaba feliz, había visto el dibujo (Nos mandaban el periódico a la casa).

Al año dicidí retirarme del periódico porque vi que no había oportunidad de dibujar cómics, me enteré que la cadena de periódicos a la que pertenecía el Austral compraba cómics a una empresa americana, el Director, un poco sentido, me dijo que las puertas estaban abiertas si decidía regresar.

Profesor de Dibujo

Seguí con la rutina pero esta vez en casa, tomaba once, hacia mis tareas y me ponía a dibujar, debo reconocer que en el diario aprendí a usar la plumilla y ser prolijo como un dibujante profesional.

Mi papá tenía un campo en Pucón, hubo una inundación en la carretera, desgraciadamente ese año no pude matricularme en Temuco, el cura párroco se entero y me fue a ver a la casa, me dijo: "Puedo conversar contigo, yo me llamo Francisco Valdes Subercaseux, me contaron que tu dibujas muy bien, yo estoy necesitando para la Escuela Ramón Guiñez un Profesor de dibujo.

"No soy Profesor" le dije, igual me invito a conocer la escuela, me presentó a la directora y termine aceptando el empleo, el padre Pancho era escultor y pintor, terminamos como grandes amigos. Al año siguiente regresó a Temuco, empiezo a trabajar para los cines en la propaganda y en una tienda por departamentos de Pedro Gejman como publicista, un día recibo una carta de una agencia de publicidad que me invita a Santiago para ver si me interesa trabajar con ellos.

Rumbo a Santiago

Esta vez vi cerca la posibilidad de trabajar en Zig Zag, me embarco en un tren a Santiago sin conocerlo pero llegó a la agencia que se dedicaba a la publicidad de espectáculos y cines.

Al año recibo una propuesta del diario El Clarín ofreciéndome un sueldo que equivalía a cuatro veces el que me pagaba la agencia, yo acepte pero converse con la agencia para que me mejoraran el sueldo, no me creyeron y me fui. El primer día de trabajo llegó también Alberto Vivanco le ofrecieron contrato para dibujar una tira diaria de un personaje de él: "Lolita", en una conversación que tuvimos me preguntó cual era mi meta, le dije que Zig Zag, Alberto me dijo: "Estoy en lo mismo viajé a Santiago por eso".

Cuando ya conocía Santiago, al revés y al derecho, decidí conocer a Adduard, me dijeron que todavía trabajaba en La Nación, "Es una vaca sagrada", me dijo Lira Massi, un reportero policial del Clarín. Ese día salí temprano y pase a La Nación

Adduard y Camino

En portería pregunté por Adduard, el portero me preguntó: "De parte", "de un dibujante", le dije, "dice que suba al tercer piso", esta vez me emocioné, a este dibujante le conocí su trabajo cuando era cabro chico, en el pasillo me esperaba, "pase coleguita" me dijo, yo me creía la muerte, Adduard me trataba de colega era lo máximo, pero al verlo fisicamente me impresioné, veo a un viejo de ochenta años temblando de pies a cabeza, traté de disimular mi impresión, él se dio cuenta, me contó que como a los cuarenta le dio Mal de Parquinson y el para dominar la enfermedad se puso a dibujar, como le quedaban bien, mando unos a La Nación y "aquí estoy ahora", "coleguita" me dijo, "tengo que terminar unos dibujos, después te invito al Bar Nacional a comer unas empanadas, viene Oscar Camino a buscarme ¿Qué te parece?", "Fabuloso" le dije, me interesaba muchísimo conocer a Oscar Camino, "espera a que termine este dibujo y quedo desocupado" dijo, el dibujo estaba a lápiz, tomó la plumilla se la amarró con unos elásticos en la mano, luego con gran facilidad le paso tinta a los dibujos, "convérsame mientras trabajo" me dijo, yo le conté como vi por primera vez en El Cabrito sus trabajos, me gustaban muchísimo, mientras se secaba la tinta del dibujo metió las manos en un estante y sacó treinta y seis dibujos y me los regalo (Aún los conservo), conocí a Camino, también era "vaca sagrada" pero de El Mercurio, los dos dibujaban cómics para Zig Zag, nos hicimos muy amigos y nos juntamos en el Bar Nacional muchísimas veces.

Propaganda Política

Un día veo un anuncio en un periódico que dice: "Se necesita Director de Arte para taller de propaganda política", decidí postular y me contrataron, el taller era de Guillermo González, -Profesor de Arte.

Yo trabajaba en las mañanas, ese era mi compromiso, antes los propios candidatos contrataban en talleres su propaganda, una mañana muy temprano apareció Eduardo Frei Montalba, preguntó por González, "Esta por llegar" le dije, "Don Eduardo que le parece si le muestro el taller mientras llega González", el aceptó mientras visitábamos la sección impresos en serigrafía, le conté que: "En una oportunidad usted me hizo llorar cuando perdió", él me preguntó; ¿Cuál es tu función en este taller? Le dije que era el Director de Arte, "Muéstrame tus trabajos", lo llevé a mi estudio y le mostré unos afiches y los diseños para otro candidato. En ese minuto llegó González y lo llevó a su oficina, al rato fue a despedirse de mi, sacó una libreta y me pidió mis datos, dirección y teléfono, por encargo de Frei yo le hice toda su propaganda y por supuesto ¡Ganó!

Publicista Cinematográfico

La propaganda política se terminó y Guillermo González decide cerrar el taller hasta otra campaña electoral.

Yo encontré trabajo en Paramount Films, en la confección de los anuncios de prensa, esto lo hacia en las mañanas sin dejar el trabajo del periódico.

Alcancé a estar cuatro años en El Clarín no tenía ningún chance de dibujar cómics, solo estuve dibujando anuncios comerciales, se me presentó la oportunidad de trabajar en Sochildico Películas, empresa de Salvador Allende, Pablo Neruda y del Pedregal, mi trabajo consistía en hacer los anuncios de prensa y pintar los stands para las películas rusas, su Gerenta era Flor Auth de Aguirre, Santiago Aguirre, el esposo, era un hombre adinerado, mecena de Claudio Bunster, lo nombro porque me pasó una anécdota simpática con él, siempre que viajaba a Santiago lo llevaba a Sochildico Películas y pasaba a saludarme, en una oportunidad llevé un anuario de los mejores dibujantes de cómics norteamericanos, Claudio lo vió, me lo pidió prestado, le dije: "No me lo pierdas porque es muy escaso", hasta allí todo bien, derrepente se abre la puerta con fuerza y entra Santiago y me muestra el anuario, me dice: "¡Miguel, usted quiere meterle mierda en la cabeza a Claudio! El va a ser un sabio" (No se equivocó), yo le pedí el anuario, no me lo quizo entregar.

A las seis de la mañana golpean fuertemente la puerta de mi casa, era Guillermo González, me dice: "Frei quiere verte vamos a su oficina", me vestí y fuimos a verlo, me saludo muy contento, luego me dijo: "Quiero que me haga nuevamente mi propaganda, esta vez a la presidencia, tiene que trabajar con Guillermo en todo lo que a vía publica se refiere", acepté y al desperdirme Frei me mostró su libretita con mi dirección y sonrió.

Después de esa reunión entré a Sochildico Películas pensando como distribuiría mi tiempo, cuando la Gerente me dice que a las doce del día me esperan en el Danubio Azul, Allende y Neruda, para almorzar conmigo, llegué a la hora convenida un poco intrigado por esa inusual invitación.

Los dos estaban tomando un aperitivo cuando entré a un reservado del que ellos eran abitues, nos saludamos y nos mandamos un suculento almuerzo, cuando estabamos tomando el té, Allende me dijo: "Voy a ir al grano Miguel, queremos que nos haga la propaganda para mi campaña", yo le dije: "Lo siento pero ya estoy comprometido con otro candidato", Allende se molestó visiblemente y me dijo: "¡Usted es el publicista nuestro!", yo le dije: "Para lo que a películas se refiere", "Tienes razón pudimos haberlo conversado antes", luego me dijo: "Se puede saber el nombre de ese candidato", "Si" le dije yo: "Es Eduardo Frei", Neruda me dijo: "Frei es un buen hombre", les dije: "Me siento podrido con esto ya que ustedes me invitaron a almorzar", "No se preocupe Miguel no ha pasado nada", de todas maneras les hice un retrato gigante que colgaron en el Caupolicán en uno de sus actos.

En otra oportunidad estaba pintando un stand gigante de Yira Trinka para la película "Sueño de una Noche de Verano", se me acercó Santiago, me dijo: "Miguel aquí en Chile estas perdiendo tu tiempo, yo te veo como ayudante de Matta, yo lo puedo ayudar si usted quiere, es más él me encargó un ayudante, puede ganar mucho dinero", yo le dije que tengo una meta que alcanzar, "le agradezco mucho, no me veo como pintor".

Buenas Noticias

Un día llegué a la casa y había un telegrama para mí, tenía que presentarme al día siguiente a Zig Zag, en el trayecto no me "pasé" ninguna película, llegué al edificio histórico de los dibujantes chilenos, Editorial Zig Zag en Avenida Santa María 076, muestro el telegrama al portero y el me dice que pase al segundo piso, la Secretaria me dice: "Themo Lobos lo espera", me lo presenta, lo relaciono de inmediato con sus personajes, al más parecido Alaraco, Themo me dice que le han hablado de mí y que cumplo con el perfil del dibujante que necesita, "estoy preparando una revista de ciencia ficción se llama Rocket, ¿Estás dispuesto a empezar hoy?", "si" le dije, tu serás mi ayudante, tienes que hacer de todo, hacerle las letras a los cómics, colorear, retocar, pasar tinta, dibujar y pagarle a los dibujantes su cheque cuando entreguen sus cómics, en buenas cuentas serás mi brazo derecho.

Encuentro con Pepo

Pronto me metí en el tema, el haber estado en El Clarín y las compañías cinematográficas me sirvió muchísimo, porque antes las letras se hacían a mano y a mí me quedaban muy bien, pasaron los meses de repente me empezaron a pedir páginas de chistes de otras revistas, un día estaba dibujando una página de chistes, pasó Pepo, me saludo, me dijo: "Sigue trabajando tránquilo", yo empecé a transpirar de puros nervios, se despidió, me dijo: "Espero verte pronto", en la tarde antes de irme a la casa apareció Nato, me dijo: "Vengo de parte de Pepo, te invita a comer al Nuria unas hamburguesas con un vino Gato Negro", Nato me dijo: "Va a ir Ric, Pepo yo y tú, ¡Te conviene!", cuando estabamos en los aperitivos Pepo me dijo que pensaba sacar un Condorito gordo y que le gustaría que yo trabaje con él, le dije: "Estoy trabajando con Themo Lobos, el practicante, me trajo a Zig Zag, haceme unas cuantas paginas al mes a lápiz, yo las corrijo y Ric le pasará tinta sin necesidad de abandonar a Themo porque esa no es mi idea". Acepté (Pepo tenía como doce ayudantes) además estaba con dos vacas sagradas de Zig Zag, trate de disimular mi alegría, luego les conté que ellos me premiaron un dibujo que mandé a El Peneca, cuando era niño, "¡que bueno!" dijeron, "pero no somos tan viejos", nos hicimos muy amigos, ya no me emocionaba tanto con los dibujantes, salvo cuando conocí a Coke, que también estuvo mirando cuando dibujaba, me saludo y yo le dije: "No me digas nada tu eres Coke", el me comentó que antes habían muy pocos dibujantes, "hoy estoy asombrado aquí hay mas de cuarenta, te contaré que mi presencia en Zig Zag se debe a que le estoy ilustrando un libro de cocina a Laurita Amenabar" me dijo, además me invitó a visitarlo al Mercurio, fui en dos oportunidades también pasamos a comer empanadas al Bar Nacional.

Trabajé para Disney

A veces el destino te guarda algunas sorpresas agradables, Walt Disney Productions decide asociarse con Editorial Pincel, en Chile, y producir historietas como El Zorro, David Crocket, Mickey Mouse, etc. Me tocó trabajar para Disney por espacio de tres años, dibujar los muñequitos de Disney me empezó a cansar por eso los dejé, quería hacer mis propios dibujos, empecé a soñar con tener mi propia editorial.

Tuve la oportunidad de trabajar con Abel Romero, Máximo Carvajal, Nato, Mario Igor, los hermanos Vivanco, Oscar Vega, Nelson Soto, Guillermo Duran, Nestor, etc.

Mi Paso Por Ecrán

Yo tenía varias maquetas de revistas de cómics, decidí presentárselas al Gerente Ignacio Cousiño, él fue super amable conmigo, le gusto la idea, pero había un problema, llevaba muy poco tiempo en la empresa por lo tanto no podía ser Director de ninguna publicación porque habían dibujantes más antiguos, pero me dijo: "Negociemos porque quiero hacerlas", a todos los dibujantes sin exclusión se les pagaba por página, yo le dije: "Hágalas y me paga un sueldo base más páginas", se quedó pensando, luego me propuso que trabajara como Diagramador de revista Ecrán con sueldo más pago de historietas como de costrumbre.

Así llegue a la revista Ecrán, una revista de cine con una diagramación muy anticuada.

Le cambié la cara a la revista y por supuesto le puse una página de chistes y en el suplemento de TV le agregué una tira cómica, pasan los años, hubo una huelga muy grande de varios meses, hay cambio de gobierno asume Allende, yo me fui a trabajar de Director de Arte al diario La Prensa, en el intertanto se terminó la huelga en Zig Zag, despidieron a muchas personas, además la empresa fue estatizada se le cambio el nombre a Quimantú.

El Cierre de La Prensa

Pasa el tiempo viene el golpe militar, a los meses Quimantú vuelve a funcionar ahora como Gabriela Mistral, editan una revista para niños, La Pandilla, y algunas de cómics. Yo era Director de la revista Enanito de Lord Cochrane S.A., todos los cómics debían pasar por la censura del edificio Diego Portales, eso produce molestias en los editores y los dibujantes ya que cambiaban hasta el guión y quedaban las historietas sin pies ni cabeza.

Un día nos cerraron el diario La Prensa, llegan los militares y colocan un señor de la Fuerza Aérea a cargo del desalojo y remate de todas las maquinarias.

Un día estabamos sacando nuestras cosas cuando llegó el General Bonilla con su Edecán, pidió hablar con todos los periodistas, nos dijo que él se opuso al cierre de La Prensa, pero me comprometo a reubicarlos lo antes posible, por favor denlé sus datos a mi Edecán (Yo no di mis datos), en el intertanto también quede sin trabajo en Lord Cochrane, un día mi señora estaba regando el jardín cuando llegó una camioneta con el logo de Televisión Nacional, mi señora entró asustadísima, me dijo: "El chofer tiene orden de llevarte ahora mismo a Televisión Nacional de Chile", yo me preocupé un poco le dije: "Sino vuelvo da cuenta a Carabineros". Llegué a TVN, me dijeron que firmara un contrato para trabajar como dibujante en el Departamento de Prensa, al día siguiente se presento un señor me dijo que era el jefe de la Dina en el canal nacional, "eres bienvenido" y me pasó una planilla que tenía como seis páginas, le dije que tenía mucho trabajo que la vería mas tarde, "te la dejo, no tengo apuro" me dijo, de puro curioso leí la planilla, casi se me cae el pelo cuando la leí, en cuatro páginas decía que yo tenía que denunciar a diez miristas, diez comunistas y diez socialistas, yo por supuesto no quizé llenarla, al principio pasaba todos los días, después una vez a la semana, al final ya me tocaba salir de vacaciones, cuando aparece el señor de la Dina, me preguntó a donde iba a pasar las vacaciones, le dije que a Pucón, me dijo: "Al parecer no me llenaste la planilla, esperaré tu regreso, tengo tiempo" me dijo.

Susto Mayúsculo

Era víspera de año nuevo, las ocho de la noche en el terminal de buses vía sur en la Plaza Almagro, cuando uno mostraba el pasaje tenía que mostrar la cédula de identidad, era una nueva modalidad.

Subí con mi mujer y mis tres hijos al bus, ya estaba partiendo cuando le avisaron al chofer que lo llamaban por teléfono, el bus se desvió al Regimiento Tacna, se detuvo en un patio y fue rodeado de militares, uno entró al fondo del bus y apunto con dos metralletas a los pasajeros, luego entró un Teniente, pide las Cédulas de Identidad a los pasajeros, las devuelve a todos menos a mí, cuando llega a la puerta del bus dice: "Miguel Ortiz abajo", el militar que estaba al fondo del vehículo me coloca la metralleta en la espalda y me llevan bajo un farol del patio, de la sombra sale un muchacho muy bien vestido, peinado al medio y bien engominado, el Teniente me pregunta mi nombre y se lo doy, luego se dirije al muchacho "¡Es él!", "¡Si!" dice el muchacho, el Teniente le pide que se retire un poco y me dice: "Si tiene otro carnet que no sea el de identidad y que tu nombre y tu apellido sean iguales, te dejo ir", le entrego mi carnet del Colegio de Periodistas, el mira con detención los documentos, luego me dice: "Fue un lamentable error, se puede ir tome sus documentos", me acompaño al bus y les dijo a los pasajeros "¡Fue un lamentable error! Feliz viaje". Me estaba sentando al lado de la ventana, cuando siento unos golpes en el vidrio, era el "pije" engominado, me señalaba con el dedo. Nos fuimos al sur, estuvimos quince días de vacaciones.

Allanamiento

Ya de regreso en Santiago, recuerdo que llegamos a las 7 de la mañana a la casa, habíamos encargado a los vecinos que la cuiden, ellos nos esperaban en la calle estaban alarmados, nos contaron que a los tres días de haber salido nosotros llegó en la noche un camión de la Fuerza Aérea, allanó la casa, rompieron la chapa de la puerta y una cadena que había puesto en la reja, rompieron todo lo que pillaron a su paso, a mi señora le sacaron las joyas, yo tenía unos dólares en una enciclopédia, se los llevaron, los libros estaban en el suelo.

En ese minuto empecé a preocuparme, le dije a mi señora que iría a hablar con Hector Valenzuela Valderrama, Ex Presidente de la Cámara de Diputados.

Como a las 11 de la mañana lo encontré en la calle, se dirigía a a su oficina, le dije que tenía que hablar con el sobre algo que me sucedió, el captó y me dijo: "Háblame de fútbol o de cualquier cosa hasta que yo te diga", Hector tenía oficina en Huérfanos con Estado, llegamos a su oficina, prendió un aparato, me dijo esto sirve para que no nos escuchen las conversaciones, me lo regalaron los norteamericanos, cuéntame cual es tu problema, le conté mi historia y el me dijo estas metido en un tremendo problema, le conté mi historia y él me dijo "Estás metido en un tremendo problema, tenemos información que están matando a la gente, los militares que me informaron no quieren firmar ningún documento y no han vuelto más", luego me contó que el primer día del golpe se puso al servicio de la Vicaría de la Solidaridad, me aconsejo que rapidamente haga contactos para irme del país, le informé a mi señora, "no nos queda otra" dijo resignada, a los tres meses me llegó una visa para Venezuela y un contrato de trabajo para una revista de opinión llamada Zeta, más pasaje vía Panam, el pasaje llegó a Argentina, viajé a Buenos Aires por Avianca un día Viernes en la noche, me fué a dejar mi mujer, mis tres hijos, mi papá, cuñadas y todos los vecinos de la cuadra.

Otro Golpe

Cuando llego a Buenos Aires, el aeropuerto estaba lleno de militares, ese día le habían dado un golpe militar a Estela Perón, pensaba en quedarme en Buenos Aires una semana pero con el ambiente y el ruido de metralletas me quedé dos días, retire al día siguiente mi pasaje de Panam y confirmé el vuelo para el día siguiente a las 8 de la noche, en el día se podía caminar tranquilo, pero en la noche el ruido de las metralletas era muy aterrador, cuando aborde el avión me sentí tranquilo, viaje en clase turista frente a los motores, intenté dormir pero empecé a pensar que nunca más podría volver a Chile, me dieron ganas de llorar, yo nunca lloraba, salvo cuando era niño, traté de contener el llanto y me empezó a dar una especie de hipo muy fuerte, llegó una azafata me hizo un masaje en el pecho y empecé a llorar desconsoladamente, la azafata me paso un pañuelito minúsculo, se lo dejé empapado, luego vino otra a la cual le dejé empapado su pañuelo, ella me abrazo y le mojé su uniforme, no podía parar de llorar, me trajeron una toalla, me sequé y pude tranquilizarme, las azafatas me visitaban muy seguido para ver como estaba, luego me ofrecieron comida, les dije que no, al rato vino nuevamente una azafata y muy amablemente me dijo que el Capitán me invitaba a primera clase, le pedí que le diera las gracias, me siento muy bien aquí.

Rumbo a Venezuela

Al rato llega nuevamente la azafata acompañada del Capitán, el me dijo: "A mí nunca me han hecho un desaire como el que usted me esta haciendo por lo tanto le ruego me acepte la invitación a primera clase", no me quedó otra que aceptar, el Capitán era un tremendo gringo, parecía basquetbolista, me presentó a los pasajeros, comí, además me tomé varios whiskies, me fuí conversando con todos los pasajeros, no me dejaron dormir, el tiempo paso volando cuando llegamos a Maiquetía donde esta el Aeropuerto Simón Bolívar de Venezuela, había que viajar a Caracas, la distancia equivalía a la de Santiago a San Bernardo, yo tenía que ir a un sector que se llama los Palos Grandes, estaba pensando como llegar a la urbanización, cuando una señora le dice a un taxista: "¡Llévame vale! A los Palos Grandes", mientras el chofer echaba el equipaje a la maleta del auto le dije a la señora que me lleve "yo pago la mitad de la tarifa", ella le dijo al chofer aquí tiene la maleta es de mi novio, el chofer no creyó mucho pero la guardó (la señora era de edad). Llegué a los Palos Grandes, la amable señora me acompaño al edificio que yo iba.

Me duché, tomé un taxi y me presenté a mi nuevo trabajo, el Director era un social demócrata, me dió un buen recibimiento, me llevó a todas las secciones de la revista, a todos les dijo que yo era el nuevo Director de Arte, "!además es chileno¡", los periodistas aplaudieron.

A los seis meses llevé a mi señora y mis tres hijos a Venezuela, en el intertanto, Rafael Poleo, el Director de la revista Zeta, estaba muy conforme con mi trabajo, me invitó a almorzar, me hizo ver que le había modernizado su revista y me nombró Director de Arte, además de otra publicación, revista Folletón, una publicación de farándula a la cual le agregué una página de cómics.

Mi Intromisión en Política

A los tres meses de estar trabajando en Zeta, Rafael Poleo nos dice a Román Alegría y a mi "He invitado a comer al candidato social cristiano: Luis Herrera Camping y al Secretario General Pedro Pablo Aguilar y quiero que vayan ustedes también ya que son demócratas cristianos.

La comida fue en un restaurant de lujo que hay El Rosal, un sector de restaurants de Caracas, nuestro candidato es en ese oportunidad era Luis Herrera Camping, último en las encuestas con un cinco por ciento, conversando salió a relucir que yo trabajé para Frei en Chile en la propaganda vía pública y Román en prensa, Luis Herrera y Pedro Pablo se alegraron muchísimo, fue tanto el entusiasmo que dicidieron nombrarnos en el comité creativo de la campaña, recién había ganado Jimmy Carter en USA y Copei contrató a su publicista Joe Napolitan, fuimos citados para el Lunes siguiente para empezar a trabajar junto a Joe en la campaña, resumiendo, con nuestra gotita de arena ganó lejos nuestro candidato (Joe me dijo que fuera a Rusia a trabajar en la campaña de uno de los próximos candidatos, cosa que no acepte, lo mismo le dije a Luv Vincent cuando me quizó contratar para que le dirija su publicidad en Haiti, murió asesinado en plena campaña), además, luego trabajé para la campaña de Rafael Caldera.

Pequeño Empresario

Como mi sueldo era bueno había acumulado dinero en el banco, le pedí a un abogado que me inscribiera en inversiones extranjeras, inscribiera Producciones Ortiz S.A. en el registro mercantil, y alquilé una oficina, me inscribí en los principales periódicos como publicista, en la escritura también me puse como editor, al poco andar, la publicidad editora me producía bastante más dinero que trabajar en las revistas, era un cacho, me fuí de muy buena manera, incluso por mi agencia le enviaba algunos anuncios comerciales, me inscribí como socio activo en la Cámara de Pequeños Empresarios de Venezuela y en el sindicato de dibujantes de cómics, lo mismo en el círculo de creativos de Venezuela. Capté muchos clientes para la publicidad, fui creador e ilustrador de textos escolares para Editorial Salesiana. Saque revistas de cómics de circulación nacional, Papagayo, Cheverito, etc. Trabajé para las principales editoriales venezolanas dibujando cómics y una agencia independiente que comercializaba mis cómics en Estado Unidos, le di trabajo a algunos chilenos y a venezolanos (ayude a todos los compatriotas que me lo solicitaron sin importar religión o tendencia política).

Apoyo a Chile

Un día recibo una invitación a la casa de Gonzalo Vargas, militante de la Izquierda Cristiana (IC), a comer un asado con mi mujer y mis tres hijos, estaban Renán Fuentealba y señora, y Claudio Huepe, en la conversación que sostuvimos, Renán, me invita a integrarme al núcleo DC (Democracia Cristiana) de apoyo a la causa democrática chilena, acepté y pronto fui candidato a la Secretaría General y gané por amplia mayoría, nuestro núcleo fue como una caja de resonancia de lo que sucedía en Chile, nuestro apoyo fue muy importante, más tarde fui Vice Presidente del núcleo DC, el Presidente de la República me invitaba a tomar desayuno una o dos veces al mes para que le contara algo sobre Chile (El a veces sabía más, me refiero a Luis Herrera Camping).

De Vuelta en Chile

Pasan trece años en Venezuela y soplan aires de democracia en Chile, decidimos volver con toda la familia, vendimos todo, llegamos a Chile y nos encontramos con un clima muy hostil hacia los retornados, incluso hasta hoy.

Los dibujantes están desunidos, logré con la ayuda de Abel Romero y Nato, echar a andar nuestro gremio, que estaba destrozado y los dibujantes cesantes sin mucho futuro.

Nos unimos a las nuevas generaciones de dibujantes de cómics, para luchar por un espacio en nuestro país para trabajar, cosa que no es posible ya que los royalti de las mangas japonesas son mas baratos que contratar dibujantes chilenos, algunas editoriales se están metiendo en el cómics, transformándose en distribuidores de Superman y el Hombre Araña, cosa que nos perjudica totalmente.

Lo que nos da animo es haber encontrado una cantidad impresionante de dibujantes jóvenes que se formaron en condiciones tan difíciles, nuestro legado será jugarnos por reivindicar a los dibujantes de cómics y crear una fuente permanente de trabajo para todos.

Miguel Ortiz

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